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Memorias de la Alhóndiga, Pedro M. Tielve Cedillo. En el amanecer de la vida, III.

Continuamos con la publicación de los recuerdos de Pedro Manuel Tielve. En esta tercera entrega, su relato hace un recorrido por las primeras series de aquella televisión en blanco y negro de nuestra infancia. Igualmente nos habla de la radio, de los anuncios, de las canciones que nos acompañaban…  Todo ello es común a cualquiera que fuera niño en aquellos años, todo, menos nuestros cines, especialmente los añorados cines de verano ¿los recordáis? En ellos, todos los getafenses, incluidos los vecinos de la Alhóndiga, vivimos grandes momentos de nuestras vidas  y forman parte de nuestra memoria colectiva.

Marzo de 1953. Norberto Otero y Asunción López posan con unos amigos en el recordado "Parque de recreo". Así se llamaba el desaparecido cine de verano de la calle Arboleda y que era propiedad de Aquilino Cervera. En este recinto se celebraron muchas de las comuniones y bodas de la época y era un clásico de los veranos, con su suelo de tierra lleno de cáscaras de pipas al terminar las sesiones de cine. Foto: Archivo familia Otero López

Marzo de 1953. Norberto Otero y Asunción López posan con unos amigos en el recordado “Parque de recreo”. Así se llamaba el desaparecido cine de verano de la calle Arboleda y que era propiedad de Aquilino Cervera. En este recinto se celebraron muchas de las comuniones y bodas de la época y era un clásico de los veranos, con su suelo de tierra lleno de cáscaras de pipas al terminar las sesiones de cine.
Foto: Archivo familia Otero López

En mi casa, entró la televisión por primera vez, en el año sesenta y ocho o sesenta y nueve. Era una Werner, “que merece su atención, “Verner”, televisión”, decía el anuncio. Por aquella época, ponían las peripecias de una familia, formada por un padre juicioso y sus tres hijos de gatillo fácil, que vivían en La Ponderosa, eran los cuatro de Bonanza. También se ponían series como: Perdidos en el espacio; Viaje al fondo del mar; La perrita Marilín; Mi marciano favorito; Embrujada; La familia Adams; Los Picapiedra; El mago Magoo; El gorila Maguila; Expreso a Peticoats; Jim West; Antena infantil, que después se llamaría los Chiripitiflauticos;  etc. Otros programas con mucha audiencia fueron: Galas del sábado, con Joaquín Prat y Laura Valenzuela; Un millón para el mejor; Reina por un día Etc.

Pero en mi casa, se escuchaba principalmente, la radio: Matilde, Perico y Periquín, con Matilde Conesa; Matilde Vilariño y Pedro Pablo Ayuso, en los que siempre Periquín terminaba haciendo alguna trastada; Feria de coplas; Los seriales radiofónicos de, “la sociedad española de radio difusión, en su cadena de emisoras, …escrito y dirigido por, Guillermo Sautier Casaseca, con el reparto estelar de…, Juana Jinzo, Pedro Pablo Ayuso, … “, ¿se acuerdan?; Ustedes son formidables, con Alberto Oliveras; El consultorio de Elena Francis; Peticiones del oyente, “… un programa patrocinado por Enrique Busian, Enrique Busian, Mayor 6-primero”, ¿recuerdan?;  Etc.

Cola Cao, producto estrella de los desayunos infantiles desde 1946. Sus famosas cajas metálicas formaron parte de las cocinas de nuestras madres durante muchos años. También estaban las que se dedicaban a guardas galletas, labores, fotografías...

Cola Cao, producto estrella de los desayunos infantiles desde 1946. Sus famosas cajas metálicas formaron parte de las cocinas de nuestras madres durante muchos años. También estaban las que se dedicaban a guardas galletas, labores, fotografías…

Por aquellos años se anunciaba el Cola Cao, con la cancioncilla “yo soy aquel negrito…”.  Cualquiera de las sintonías de estos programas, para los que las hemos escuchado, nos puede catapultar, mental y emocionalmente hacia el pasado, ¿verdad?. A mí me ocurre de manera especial con la sinfonía nº 9, “Del Nuevo Mundo” de Antonín Dvorak. Era la sintonía de “Ustedes son formidables”. Cuando la escucho, mi mente me lleva, inevitablemente, a una cocina muy pequeña, con olor a humedad, y allí…, mi querida madre pegada a la radio. El programa hay que reconocer, que era muy lacrimoso, pues contaba la historia de personas que estaban pasando penurias, y había almas caritativas que las ayudaban.

La música que se escuchaba por aquel entonces, era principalmente la copla: “Torre de arena”, cantaba Marifé de Triana; “Ojos verdes”, “Tatuaje”, “Me embrujaste”, etc. que cantaba Concha Piquer; Al “amigo conductor”, cantaba Perlita de Huelva; Juanito Valderrama, cantaba al “emigrante”, “Pena mora”, etc.; A “mi perrito Lucero”, cantaba Rafael Farina; “Yo quiero ser mataor” cantaba Antonio Molina; “Vino y mujeres” cantaba Manolo Escobar; Y un largo etcétera de bellísimas coplas escritas, en su mayoría, por: Quintero, León, Quiroga, Ochaíta, etc.

También se escuchaban bellos boleros: “Contigo aprendí, a ver la luz del otro lado de la luna…”, “Somos novios”, etc. Cantaba Armando Manzanero; “Lo dudo”, “Caminemos”, etc. Cantaba el trío Los Panchos; “No hay bella melodía, donde no surjas tu…”, “Dicen que la distancia es el olvido…”, cantaba Lucho Gatica; Antonio Machín cantaba “Toda una vida, estaría contigo…”, “Angelitos negros”; etc. Y un largo etcétera porque esta lista tampoco es exhaustiva.

De Argentina nos llegaba el tango: “Corrientes 3-4-8, segundo piso, ascensor, (…) y todo a media luz que es un brujo el amor…”, “cuando estén secas las pilas de todos los timbres que vos apretás, (…) veras que todo es mentira, verás que nada es amor, que al mundo nada le importa, yira, yira…” etc. Que cantaba Carlos Gardel.

Mirinda, y... ¡música! Con este lema, la marca de refrescos lanzó una campaña muy musical. Muchos fuimos los que coleccionamos aquellos discos de funda naranja y que sonaron en más de un guateque juvenil. La marca de coñac "Fundador" también contribuyó a aficionarnos a la música con una campaña similar. Está como nunca el coñac que mejor sabe...

Mirinda, y… ¡música! Con este lema, la marca de refrescos lanzó una campaña muy musical. Muchos fuimos los que coleccionamos aquellos discos de funda naranja y que sonaron en más de un guateque juvenil. La marca de coñac “Fundador” también contribuyó a aficionarnos a la música con una campaña similar. Está como nunca el coñac que mejor sabe…

También se escuchaba lo que entonces se llamaba música ligera: “yo soy aquel”, cantaba Raphael; “Un sorbito de champagne”, cantaban Los Brincos; “Nos falta fe”, “Anduriña”, cantaban Juan y Junior; “El baúl de los recuerdos”, cantaba Carina; “El tío calambre”, “Juanita Banana”, cantaba Luis Aguilé; “Mis manos en tu cintura”, cantaba Salvatore Adamo; “Porqué, porqué, los domingos por el futbol me abandonas…”, “Que me importa el mundo”, cantaba Rita Pavone; Henry Stephen contaba, “Mi limón, mi limonero…” Etc. También aquí sería muy larga la lista.

Por aquellos sesenta, también se oía en España música en inglés: “My, my, my, …Delilah, porqué, porqué, porqué, …Delilah…”, cantaba Tom Jones; “Tu cabeza en mi hombro”, “Tu eres my destiny..”, “Oh please, vuelve a mí, …Diana..”, cantaba Paul Anka; “Submarino amarillo”, “Obladí-obladá“, cantaban Los Beatles. etc.

El cine Cervera estaba situado en la calle Toledo. Otra de las salas que nos proporcionó horas de aventuras en lo que se llamaba "sesión continua" y de las que salíamos soñando en ser los protagonistas de aquellas películas "autorizadas para todos los públicos". Foto: fuente sin localizar.

El cine Cervera estaba situado en la calle Toledo. Otra de las salas que nos proporcionó horas de aventuras en lo que se llamaba “sesión continua” y de las que salíamos soñando en ser los protagonistas de aquellas películas “autorizadas para todos los públicos”.
Foto: fuente sin localizar.

Como es lógico, la Alhóndiga, no era una burbuja independiente del resto de Getafe. Para salir al campo, no teníamos más que cruzar la carretera de Toledo. Pero, para ir al cine, había que “bajar al pueblo”. Entonces existían los cines: Avenida, Cervera, Palacio, conocido por el cine “el Gordo”, y los dos, o tres cines de verano, de los que sólo recuerdo el nombre de “La Marina”, en la calle Castilla. Pero quiero recordar otro en la calle Madrid, y otro en la calle Hospitalillo de San José cerca del colegio de las monjas. El cine de “Las Margaritas”, es de los años 70, si mal no recuerdo.

Entrada del cine Palacio o el cine "del Gordo" como se le conocía popularmente. El único que queda en pie, ahora convertido en almacén de un negocio asiático. Foto: Chema Rodríguez. http://historiasen3d.blogspot.com.es/2011/05/el-ultimo-emperador-en-palacio.html

Entrada del cine Palacio o el cine “del Gordo” como se le conocía popularmente. El único que queda en pie, ahora convertido en almacén de un negocio asiático.
Foto: Chema Rodríguez. http://historiasen3d.blogspot.com.es/2011/05/el-ultimo-emperador-en-palacio.html

Recuerdo el cariño con que mis padres nos llevaban, a mis hermanos más pequeños y a mí, al cine de verano, donde se podían comer pipas. De las películas, que entonces eran del oeste, o de romanos, tengo vagos recuerdos.

Pedro M. Tielve Cedillo.

Getafe, 30 de Diciembre de 2.013.

Continuará…

Nota: Hemos acompañado esta entrada con imágenes relacionadas con el texto de Pedro M. Tielve y que hemos recopilado de diferentes fuentes en la red. Si alguien sabe la procedencia de la foto del Cine Cervera, estaremos encantados en mencionar al autor o propietario.

Igualmente, en esta entrada, hemos enlazado un interesante texto de Lourdes Morales Farfán para que la gente que nos descubra desde lejos, tenga una buena referencia de nuestro pueblo.

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